miércoles, 7 de febrero de 2007

Rutina, regreso y memoria

Horarios, tráfico, ruido y smock, palabras que describen mi regreso al movimiento citadino del cual estuve apartada por unas semanas. De vuelta a los tacones, trajes y maquillaje. Mi alter ego urbano.
Así anduve por las calles el día de hoy, desde muy tempranas horas de la mañana, a ratos en el carro, a ratos a pie, y en los intervalos de tiempo libre pensando, planeando, soñando, fantaseando. Andando. Siempre en movimiento. Ya para el mediodía estaba con mi novio almorzando en un restaurant de comida rápida, sándwiches, después de la hamburguesa creo que es la segunda típica comida rápida. Cuando el tiempo apremia y hay mucha hambre, y además ya los otros sitios no les queda comida, el resuelve es comida rápida. Casualmente el pequeño negocio donde almorzamos estaba en la calle donde yo solía vivir cuando era niña, podía ver el edificio, ya viejo con la pintura decolorada, y los negocios que aun quedan desde ese entonces, algunos remodelados otros intactos. Caminar por allí me trajo recuerdos de esa época, de cuando mis pies aun siquiera estaban cerca de lucir tacones. Pasamos por una parte de la calle que tiene unos pequeños montículos en forma cilíndrica, son como 9 ó 10 colocados en fila, recuerdo que cuando era chica los veía separadísimos y altos, y siempre que pasaba por allí me montaba sobre ellos, y caminaba haciendo equilibrio hasta llegar al último. Hoy, los vi pequeños, y surgió en mí el impulso –el mismo de cuando era niña- y me monte sobre ellos caminando en equilibrio en medio de la gente, con mi novio al lado. Fue fácil, aun con zapatos altos. Me sentí pequeña, me sentí que por unos segundos viajé atrás en el tiempo, recalco la palabra sentí, porque es la sensación lo que cuenta en momentos así, la memoria almacena no solo información episódica o semántica, hay sensaciones que quizás son parecidas a aquellas que suceden con un deja vu, un "sentir algo" que nos hace revivir una situación pasada por unos cuantos segundos, o dicho en otros términos, un estímulo externo que activa o elicita un recuerdo, que a su vez nos lleva a otro, y a otro hasta formar cadenas de pensamientos y emitir finalmente una conducta relacionada con ese recuerdo.
Percibir, analizar, almacenar, ejecutar, cada quien le da su sentido y lo vive en forma única. En mi caso, hoy almacené muchas cosas, pero la que acabo de relatar me conectó con un lugar especial de mi memoria, me sentí niña otra vez, por unos segundos, al menos en mi mente.

1 comentario:

Cirujia Plastica dijo...

Me encanta como escribes y la descripcion de "mi alter ego urbano" ese que todos tenemos, y las cosas que nos vuelve a recuerdos entrañables que permanecen alli flotando en nuestra memoria, que no estan presentes pero tampoco ausentes,
felicitaciones por tu blog y sigue escribiendo
Saludos